La cena está servida en el Teatro de la Ciudad

La cena está servida en el Teatro de la Ciudad

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Foto de portada: Teatro de la Ciudad/Fotos Difuzion: Miriam Olvera

Con alimento y vino, seis personas del público son invitadas a participar junto con siete actores en un pequeño escenario lleno de simbolismos; el elenco corre dentro del escenario y posteriormente acude a los palcos del Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, que forman parte de los departamentos, lugar donde los actores se transforman, de vestir ropa deportiva a estar presentables para una cena formal.

 

 

 

 

 

La cena comienza, todo parece ser algo normal, los participantes interactúan con el elenco, de pronto una actriz decide bailar en compañía de un solo de violín; aquí es donde todo comienza a ser absurdo. Una pareja se desviste debajo de la mesa, intercambia de ropa representando un “rapidín”.

 

 

 

 

Otra actriz habla de su abuela y de pronto uno de los asistentes hace un brindis y propone un baile en el cual actores y las seis personas del público se colocan una sábana encima pareciendo fantasmas para bailar en diferentes ritmos. Se celebra el cumpleaños de una de las actrices con pastel; aquí es donde interactúan con todo el público ya que entonan las mañanitas. De regalo recibe un globo terráqueo que acompañada de un baile decide comérselo. Es una crítica y una alegoría a todos nosotros: Todos deseamos comernos al mundo de un solo bocado.

 

 

 

 

El convivio que se da en la cena representa a la sociedad en la que nos encontramos actualmente; una llena de jóvenes. Los actores y el público conviven de una manera muy interesante en un mismo espacio, el escenario y detrás de ellos se alcanzan a apreciar las butacas del teatro. Al verlos definitivamente encontramos similitudes con nosotros.

Ninguna de las presentaciones serán la misma por la convivencia que se da con el público. Con ayuda de ellos todo se vuelve divertido y auténtico.

 

 

 

 

En la obra se mezclan la danza, el teatro, la comida y un buen vino que ayudan a brotar emociones y deseos y a crear experiencias con sabores.

A cargo de la dirección de la obra se encuentra Natalia Gómez, directora y fundadora del colectivo El Tambor Noteatro. Ensamble escénico que comparte experiencias y muy buen humor participando con el público en todo momento.

Las actuaciones son de Leticia Alcántara, Roberto Belmont, Victoria Franco Bell, Omar Gorospe, Juan Daniel Mosqueda Esparza y Tania Reza. Las funciones son en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, hasta el 25 de abril.

 

 

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