Red Hot Chilli Peppers da merecido homenaje a los heroes del 19 de Septiembre en la CDMX

Seguramente a muchos les ha pasado: ir por la calle y en el lugar menos esperado, encontrarse con un músico callejero… pero no cualquiera, sino de esos que por el rigor que exige el hambre, se han convertido en maestros de su arte. Capaces de, con un ritmo base, ir serpenteando notas para crear delirantes juegos sonoros que no sólo encantan, sino divierten. Mientras ellos se divierten. Así los Red Hot Chili Peppers, cuando suben al escenario.

Con un pegajoso saxofón de fondo, Flea y Josh Klinghoffer comenzaron la jam sesión a la que se unió Chad Smith: Bajo, guitarra y batería, respectivamente, fueron mezclándose de manera sabrosa, hasta elevar la intensidad de las notas, para después de un aporreo al instrumento de cuatro cuerdas, hacer tronar al Palacio de los Deportes con “Around The World”. De ahí todo fue una locura, auditiva y visual. La primera por obvias razones. La segunda, con la espectacular iluminación que – literalmente – llovía sobre el público.

Así como Anthony Kiedis se movía por el escenario mientras cantaba “Snow”, las luces se contoneaban al ritmo de la música. Y parecía que rápido llegaría el momento melancólico de la noche, cuando sonaron las notas de “Scar Tissue”, pero lo que en Californication es un solo de guitarra slide que enchina la piel de lo doloroso que suena, Klinghoffer lo ha convertido en una distorsión que hace que el respetable aulle y no extrañe (tanto) a John Frusciante. Lo mismo en “Californication” y “Under the Bridge”, emblemáticos temas de los californianos en los que el joven pero experimentado guitarrista ya puso su sello individual.

Foto: Fernando Aceves

El cuarteto que por momentos se convirtió en combo de siete integrantes, en poco más de hora y media hizo un repaso por casi toda su discografía impregnada de funk, rap, rock, psicodelia y metal: desde el Mother’s Milk de 1989 hasta el álbum que actualmente promocionan, The Getaway (2016). No tocaron nada del homónimo, ni del Freaky StyleyThe Uplift Mofo Party Plan o del One Hot Minute (una pena no escuchar ”Aeroplane”), pero quizás los que vayan al show de hoy tengan suerte.

Con Flea como todo un saltimbanqui que hace malabares a lo largo y ancho de su bajo, mientras brinca por todo el escenario; Klinghoffer rasgando la guitarra con una fiereza que hace imposible creer que rasgue las cuerdas con la precisión necesaria para acompañar los fraseos de Kiedis Chad Smith (el favorito de muchos) que no pierde oportunidad para presumir su asombrosa coordinación, al lanzar sus baquetas hasta lo alto, sin perder la precisión de su ritmo, no es difícil imaginar a los RHCP como esos artistas callejeros a los que uno quisiera darles toda la billetera. Pero el show debía terminar y el último acto de la noche fue “Give it Away”, cachondamente ejecutada mientras por los aires las luces dibujaron una vertiginosa rueda de la fortuna.

Fernando Aceves

Emotivo homenaje a los héroes del 19 de septiembre

Aunque durante todo el concierto Flea no dejó de dirigirse al público, expresando el gran amor que siente por nuestro país, fue después de “Tell Me Baby” – en el encore – que la banda aprovechó para mostrar no sólo solidaridad con México, sino sus respetos por esos héroes que seguramente ayer los fueron a ver. En la pantalla, aparecieron fotos tomadas durante las labores rescate, luego del sismo de 7.1 grados del pasado 19 de septiembre. Durante todo el concierto, el público no dejó de gritar, corear y aplaudir con las canciones de los Chili Peppers, pero los alaridos fueron ensordecedores cuando en gran tamaño pudieron verse imágenes de gente ayudando a quitar los restos de los edificios colapsados, intentando sacar con vida a quienes quedaron bajo los escombros y civiles y soldados, exhaustos, pero sin dejar de ayudar a sus paisanos. La ovación de la noche no fue para Kiedis y compañía, sino para la perrita Frida, quien representa la nobleza de todos los que salieron a las calles cuando más se necesitó. La canción más coreada no fue “Under the Brigde”, sino el “Cielito Lindo”, que más de uno entonó con lágrimas en los ojos. Con el grito ¡México, México! RHCP regresó al escenario y devolvió el frenesí con “Higher Ground”.