Esta es la razón por la que la comida sabe deliciosa si se te pasaron las copas

En un estudio publicado a principios de este año en la revista Nature Communications, los científicos descubrieron que los ratones comían mucho más después de haber sido alimentados con alcohol durante tres días seguidos, que completamente sobrios.

Al analizar el cerebro del ratón, los investigadores descubrieron que ciertas neuronas eran más activas después del alcohol, pues liberan un péptido (una pequeña cadena de aminoácidos, en caso de que estén interesados) llamada AgRP (proteína relacionada con el agoti). 

Cruelmente, el péptido nos juega trucos horribles al suprimir simultáneamente la liberación de leptina (la hormona que tenemos para regular nuestro apetito). Así que esencialmente, nuestro cerebro está completamente en contra de nosotros y cualquier tipo de alimentación saludable que tratemos de hacer tan pronto como hemos tomado una copa. Adiós ensaladas, hola Whopper doble con queso. Ufff! 

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El alcohol también afecta la forma en que nuestro cerebro procesa el sabor y la textura de los alimentos, haciendo que la comida que no nos suele atraer, parezcan hechos por los mismísimos ángeles del cielo.

Así que chicas, podemos decirles que probablemente eso que les encanta comer después de bailar intensamente y brindar como si no hubiera un mañana, tal vez no sea la mejor opción.

Así que prepárense para gritar: ¡Fuerza de voluntad VEN A MÍ!