Santa Clarita diet, lo nuevo de Netflix

El ritual de todos los domingos. Dar un largo paseo por los lanzamientos de Netflix, otro por las tendencias, otro por los populares; luego volver y hacer la misma vuelta. En una de esas vueltas llama la atención la imagen de algo nuevo, es Drew Barrymore en un cuadro familiar típico de suburbio gringo. Después de asegurarnos de  que no se trata de una de sus clásicas chick flicks o en el peor – mejor para algunos- de los casos de una comedia en compañía de Adam Sandler es necesario leer la descripción por pura curiosidad.

“El matrimonio de Joel y Sheila renueva energías cuando ella se transforma en una mujer brutal gracias a una dieta “vale todo”. Y solían ser normales… “ Ese es el resumen del primer capítulo; no dice mucho, pero lo que realmente llama la atención es entrar a la sección de detalles dónde se clasifica a la serie como absurda o poco convencional y se ubica en los géneros de terror y comedia.

Así y sin mucha expectativa vale la pena ver esta nueva serie de Netflix, desde el minuto uno la actuación de Drew Barrymore y Timothy Olyphant nos hacen entender que se trata de una sátira del universo hollywoodense donde el mayor de los problemas tiene que ver con la perilla del horno. El look pulcro de los actores y de Santa Clarita, el barrio donde viven, vendrán a ser esenciales para contrarrestar toda la porquería que está por venir (y no exageramos).

Un cuadro de vómito por parte de Sheila, la protagonista, es apenas el “abrebocas” de lo que se viene, el hecho que partirá en dos la cotidianidad perfecta de una familia casi feliz. Ella se transforma en un zombie que solo puede comer carne fresca para sobrevivir; pero tranquilo no se deje llevar por este resumen, no se trata de ooooootra nueva producción de muertos vivientes, sino de una especie de burla que nos llega a hablar incluso de lo muertas en vida que están esas familias tradicionales de California-

El primer capítulo es la mezcla perfecta entre la perfección y lo gore, y como no queremos pasar por spoilers solo les decimos que el final del inicio de temporada es una imagen que no tiene nada que envidiarle a The Walking Dead. El humor negro es la columna vertebral de esta serie, que  cuando tiene que ser explícita no se guarda nada- y sí esto solo fue en el primer capítulo auguramos que lo que se vienen son vísceras -.

Si usted es asquiento, vegano radical o se desmaya cuando le sacan sangre, puede que esta serie no sea lo suyo. Si no, vale la pena verla para refrescar, pues no tiene nada parecido en lo que tiene que ver con el catálogo de la plataforma.